Miss Ellie es la protagonista aquí—rubia, delgada, pero con tetas falsas enormes con areolas perforadas. Tiene tinta en los brazos y torso, gafas puestas, y está acostada en sábanas rosadas con una almohada de peluche gigante detrás de ella. Comienza despacio, lubricando un dildo blanco grueso, provocando la cámara con ese objeto antes de finalmente introducirlo. Está realmente trabajándolo, piernas separadas, ojos fijos en ti todo el tiempo. Luego el ambiente cambia—está cerca, pero de repente se detiene, saca el dildo y solo parece frustrada. No hay final feliz aquí, solo una cara de orgasmo arruinado que de alguna manera es más caliente que si hubiera terminado. La cámara está justo ahí, sin ángulos sofisticados, solo un primer plano de sus tetas rebotando y su mano trabajando ese juguete.