2
19:17
Madame Agatha, una mujer delgada, blanca, morena, con tatuajes y clítoris perforado, está atada a una cama en una habitación oscurecida con un zapatero y un jarrón cerca. Tiene un plug anal negro bien metido mientras un hombre trabaja en ella — nada de charla innecesaria, solo juego directo. Aguja tras aguja entra en sus muslos internos, lento y preciso, ella se estremece pero se mantiene quieta. Él derrama cera caliente sobre sus pezones y abdomen, acumulándola en su ombligo mientras ella se arquea. Luego viene el juego uretral — una sonda metálica delgada se inserta con cuidado y se extrae con tirones húmedos y pegajosos. Todo grabado en primer plano extremo: ves cada espasmo, cada gota de cera, cada respiración contenida.